Tú también cuentas

De los padres para los hijos…

Querido Hijo: El día que me veas mayor y ya no sea yo, ten paciencia e intenta entenderme. Cuando, comiendo, me ensucie; cuando no pueda vestirme: ten paciencia. Recuerda las horas que pasé enseñándotelo. Si, cuando hablo contigo, repito las mismas cosas, mil y una veces, no me interrumpas y escúchame. Cuando eras pequeño, a […]